NARCOMENUDEO

(Fundación Colosio Filial Oaxaca A.C.)

 

Uno de los males del siglo es el abuso de sustancias tóxicas, que el Estado inicialmente reprimió tipificándolo como delito en el Código Penal Federal; desafortunadamente, la realidad ha demostrado que la simple represión es insuficiente por lo que hay que trabajar en la prevención, pues se debe tomar en cuenta que se trata de la destrucción paulatina de la estructura de la sociedad, los niños adictos de hoy, pronto serán jóvenes y luego hombres maduros, todos condenados a una vida estéril por su destrucción individual y ausencia de formación académica y espiritual.

De ahí las llamadas de urgencia de la ciudadanía para que todos, absolutamente todos enfrentemos este gravísimo problema; por lo que la lógica elemental aconseja:

1.- Reconocer la magnitud del problema, en los siguientes aspectos: a).- el número de adictos en activo; b).- el número de adictos en potencia; c).- el número de redes de distribución y drogas; d).- el número de funcionarios que protegen esa ilícita actividad y e).- el temor de la sociedad para incorporarse en la acciones de control y reducción de las adicciones.

2.- Conocer con exactitud la fuerza con que cuenta el Estado para combatir el problema: a).- número de policías federales preventivos; b).- número de policías investigadores de la federación; c).- número de Procuradurías encargadas de las averiguaciones previas; d).- número de agentes del Ministerio Público e investigadores, numero de Juzgados de Distrito, numero de Tribunales Colegiados del Circuito especializados en materia penal.

Un diagnóstico superficial revela los siguientes datos: no hay estadística confiable de niños, jóvenes y adultos con problemas de adicción.

No hay estadísticas  reales del tipo de tóxico que usan los adictos ni los porcentajes correspondientes.

El número de policías federales preventivos es reducido.

El número de policías investigadores de la federación es escaso.

Una sola Procuraduría General de la Federación y un mínimo número de agentes del Ministerio Público de la Federación encargados de la persecución e investigación, entre otros, de los delitos contra la salud.

Una cantidad insuficientes de Juzgados de Distrito y Tribunales Colegiados de Distrito.

La población potencialmente vulnerable a las adicciones rebasa los 50 millones de personas asentadas en todo el territorio nacional que alcanza los casi 2 millones de km. Cuadrados.

La conclusión a que se puede arribar en forma provisional es que:

1.- el esquema de prevención, persecución, procuración y administración de justicia en materia de delitos contra la salud, es insuficiente; y, además, no hay dinero para incrementar la estructura persecutora de esos delitos, por lo tanto no hay otro camino que el de eficientar los recursos ya existentes, es decir, incorporar a la lucha contra las adicciones, a todas las policías que bajo diferentes denominaciones existen en el país; a todos los sistemas judiciales de la República, mediante la reforma al artículo 103, 104 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para permitir la concurrencia de todas las autoridades en materia de delitos contra la salud con lo cual se incorporaría a la lucha en contra de este mal, un número impresionante de policías, Juzgados y Tribunales Superiores de Justicia y, para que cada estado federado establezca sus propios Tribunales Constitucionales a fin de no recargar al Poder Judicial Federal con todas las resoluciones de estos órganos de justicia y de paso se refuerce la autonomía de los Estados.